El muro habla: arte comunitario como testimonio de inclusión y cambio social
En Fundación Acércate, creemos que la creación artística tiene un inmenso impacto social que va más allá de la belleza estética. Es una herramienta de diálogo, visibilidad y, sobre todo, transformación.
Actualmente, nuestros participantes del programa «Acércate a quien lo necesita» (dirigido a personas en riesgo de exclusión social) están inmersos en un proyecto que lo demuestra: el diseño y la ejecución de un mural colectivo comunitario.
La metodología del mural: transformación en el espacio público
Este proyecto no es solo una actividad de embellecimiento, sino la aplicación tangible de nuestra metodología de arte para la inclusión:
- De la Invisibilidad a la Visibilidad: La obra grupal transforma el entorno de la comunidad y es un poderoso testimonio de sus vivencias. Los participantes, que a menudo se sienten invisibilizados por la sociedad, plasman su voz, su historia y su esperanza en un espacio público. El mural se convierte en su plataforma de expresión.
- Cohesión y Pertenencia: La ejecución de un mural colectivo requiere una colaboración intensa, negociando ideas y trabajando en equipo. Esto fomenta la cohesión social y fortalece el sentido de pertenencia entre los participantes, generando un orgullo compartido por el logro visible.
- Impacto en la Comunidad: El resultado final es un regalo para el barrio. Es un recordatorio palpable del potencial de las personas en riesgo de exclusión y de cómo el arte puede revitalizar el espacio urbano y cambiar las percepciones.
La creación de un mural colectivo comunitario es el ejemplo perfecto de cómo el arte se convierte en una herramienta activa para construir una Comunidad más fuerte, más justa y más bella.
Invitamos a la comunidad a visitar el proceso de creación y a los socios y empresas de RSC a apoyar iniciativas que demuestran que el arte, en manos de nuestra metodología, es una fuerza directa de cambio social.
